El idioma del futuro sin duda es la programación, nuestra forma de poner a nuestro servicio la tecnología. Debido a eso han proliferado en los últimos años diversas herramientas que han tratado de acercar los lenguajes a los mas pequeños.
Con la programación se trabajan, no solo un contenido y una base de conocimientos en este campo, sino que también desarrolla otras facetas cognitivas como el pensamiento lógico, la organización y esquematización del contenido, el pensamiento divergente y la resolución de problemas.






